Estamos en tiempo de fresas y aunque se ven casi todo el año en los mercados, ahora están muy bien de precio y podemos hacer postres como este. La pavlova es un merengue cocido a baja temperatura, queda crujiente por fuera y cremoso en su interior. Este merengue conviene hacerlo el día anterior y el montaje de la tarta cuando la vayamos a servir. Es una tarta muy llamativa y vistosa, La foto no le hace justicia ya que tenía el visor de la cámara empañado. Espero que os guste.
Aquellos que tienen un blog son los únicos que me van a entender cuando os cuente que mi último capricho no es una joya, ni es un viaje, ni es un bolso etc,. Es ni mas ni menos que la archiconocida KITCHEN AID .
Además de fácil y rico, este es un plato que se puede dejar hecho para el día siguiente porque gana con el reposo. También resulta fácil de comer a los niños por lo tierna que queda. Os animo a probar; no os arrepentiréis.
Después de someter a mi familia a una auténtica cata de rosquillos, por unanimidad hemos decidido que estos son los mejores. Es una receta tradicional de mi familia; la habilidad que tiene mi madre y mi tía Fuensanta para coger la masa y echarlos a la sartén es lo que marca la diferencia de estos rosquillos pues a ellas les salen con unos piquitos especiales. Con piquitos o sin ellos están muy ricos. Ahí va la receta: